Comerciales, esas personas extrañas en su propia empresa.

Cuenta la leyenda que en las empresas, aparece ocasionalmente una persona que interacciona con diversos departamentos con resultados divers...

lunes, 4 de abril de 2016

A veces, no hay que hablar de trabajo, ni el precio es lo más importante.

Recientemente descubrí una empresa nueva para mí, en principio es una empresa que, sin ser excepcional, puede ser una fuente importante de negocio. La primera visita, fue de conocimiento mutuo, que hacen, que puedo ofrecer, a que competidores compran y los motivos, que podría venderles y en que margenes comerciales, etc.

Ya en la primera visita quedó clara la probabilidad de ser suministrador y de asistir en las decisiones de producto ya como un suministrador en primera linea de las preferencias.

Pasaron dos o tres semanas y el cliente me llamó para estudiar una operación. Quedamos a primera hora de la mañana, aunque luego lo aplazamos un poco, en cualquier caso, a las 10 de la mañana ya estábamos reunidos.

No sé que pasó, pero transcurridos escasos minutos desde mi llegada, estábamos hablando del impacto de las fiestas populares de nuestra común ciudad y de como tradicionalmente los poderes establecidos de la sociedad han influenciado en ella, la cosa derivó en un debate sobre los valores de la ciudadanía y de como la clase política y los intereses de los votantes llevan caminos separados. Enredados en estos temas, acabamos en una cafetería próxima con una agradable conversación sobre la aparente dicotomía entre la individualidad del ser humano enfrentada con su necesidad de sentirse gregariamente unido a otras personas para no sentirse solo.

Transcurrió el tiempo, y la mañana acababa, y recordamos que teníamos una venta que discutir, me dijo: “¡Ofértamelo! El pedido será tuyo, pero no me “jodas” y sabiendo que el pedido va a ser tuyo tratame bien.”

Me despedí, con la siguiente frase: “Te trataré bien, y cuando me confirmes el pedido, seguiremos esta conversación comiéndonos un arroz”.

Moraleja, a veces, no hay que hablar de trabajo, ni el precio es lo mas importante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario