Comerciales, esas personas extrañas en su propia empresa.

Cuenta la leyenda que en las empresas, aparece ocasionalmente una persona que interacciona con diversos departamentos con resultados divers...

viernes, 25 de octubre de 2013

La lealtad en el equipo de trabajo.


Siempre hago la apreciación de que cada sector y cada producto es distinto, e intento en consecuencia escribir post neutros que se puedan aplicar a varios sectores. El de hoy quizás, al nacer de la experiencia personal y encuadrado en mi sector concreto, quizás no sea tan extrapolable.


equivocación
En mi sector es característica la sectorización del mercado por segmentos varios, tipología del cliente, volumen de compra, importancia estratégica e incluso por el sector donde vende nuestro cliente. Esto lleva a una selección importante y muy esquematizada de quien atiende al cliente ¿fabrica?, ¿distribuidor de zona?, ¿revendedor local?. Para lograr que esto, es absolutamente indispensable que todo el mundo conozca su rol y se circunscriban al el, también es importante que todo el mundo aplique de modo marcial y dictatorial las políticas de precios.

La consecuencia de no tener la estructura muy bien tabicada, hace que clientes de reventa acudan al distribuidor de zona y al no ser atendidos y redirigidos de nuevo a distribuidor local, acaben pidiendo precios en distribuidores de otras zonas o incluso en fabrica.

Este sistema, que no es nada difícil de implantar, solo se tiene en píe con la lealtad del equipo al propio equipo. Aunque lo cierto es que la lealtad es más fácil de guardar cuando todos vendemos y todos ganamos. Del mismo modo que el amor salta por la ventana cuando el dinero no entra por la puerta, la lealtad al equipo salta por la ventana cuando los pedidos no entran en la cartera.

Sigo apostando por la transparencia, por los equipos trabajando y remando juntos, con unas normas que indiquen a todos cual es el destino final y, ahora la reflexión, veo cada día más la deslealtad, la falta de ética, incluso la actitud miserable por una comisión o un pedido.

La crisis esta haciendo que saquemos al animal depredador que llevamos dentro, intentando arañar donde no se debe, aun comprendiendo que es necesario facturar. Sin embargo, aunque facturemos, hemos mordido a nuestro equipo como un lobo y las heridas tardan mucho en cicatrizar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario