Comerciales, esas personas extrañas en su propia empresa.

Cuenta la leyenda que en las empresas, aparece ocasionalmente una persona que interacciona con diversos departamentos con resultados divers...

miércoles, 3 de agosto de 2011

Buen conversador no es buen argumentador

Buen conversador no es buen argumentador, pero ayuda y como ayuda es necesario sentar las bases de la buena conversación, por ello es necesario saber adaptar la vestimenta, el lenguaje oral y el no verbal a las diferentes situaciones que nos vamos a encontrar. No es lo mismo hablar con el encargado del pañol de herramientas que con el responsable de compras. Todos se merecen la misma consideración y respeto pero la forma de comunicar puede variar.

A las cabañas debemos bajar, a los palacios subir y a los claustros escalar, pero a diferencia de Don Juan, en todas partes debemos dejar memoria dulce de nosotros.

Para ser un buen conversador necesitamos entrenar una buena memoria. Las ideas del cliente por ser suyas, las recibe favorablemente, por ello después de interiorizarlas debemos usarlas como propias, tamizandolas con nuestro lenguaje, a fin de establecer una conexión intangible de empatía. Esto no quiere decir que nos convirtamos en un Zelig moderno, pero nos orientara los temas adecuados para conversar.

Una tactica muy interesante para facilitar la conversación es ¡escuchar!, no hables, pues a nosotros es a los únicos que nos importan nuestras propias cosas, a las demás personas les pasa igual, dejemos hablar al cliente.

Cuando sabemos de lo que quiere hablar nuestro cliente, debemos iniciar un proceso mental con el fin de recordar experiencias que puedan aportar al desarrollo de la conversación. Si lo conseguimos podremos:

  • Prever los resultados de una argumentación
  • Prever problemas
  • Imaginar como nuestro producto o servicio armoniza con el cliente.

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