Comerciales, esas personas extrañas en su propia empresa.

Cuenta la leyenda que en las empresas, aparece ocasionalmente una persona que interacciona con diversos departamentos con resultados divers...

lunes, 18 de agosto de 2008

Preparar la solicitud de empleo III

He cogido un listado, de los clientes potenciales de la empresa objetivo, en realidad son empresas que se dedican a la instalación de equipos de climatización en grandes edificios, hospitales, centros de salud, centros comerciales, ferias de muestras, etc., y me he lanzado a la investigación comercial.

Estamos en agosto, así que no ha sido nada fácil que me reciban, las dos primeras visitas, no me recibía nadie y en la tercera, me ha recibido el responsable de almacén y ademas comprador del material del “día a día”. Le entrego mi tarjeta profesional y me mira con cierta incredulidad y me dice: nosotros no gastamos nada de esto. Tranquilamente me presento y le digo:

Discúlpeme, en realidad estoy de vacaciones y no he venido a vender mi producto, ya ha visto que estamos en mercados distintos, vera, el motivo de mi visita es que estoy postulandome a un empleo que me interesa en la empresa XXXX, el señor me interrumpe y me dice ¿Que han echado a Menganito? rápidamente me doy cuenta que se muerde la lengua, yo sigo diciéndole que solo quería saber si conocía la empresa de su sector y si era una buena empresa. El caballero, muy atento, se zafa de la situación cual camarero que le preguntan si el rodaballo esta bueno, nos dirá a todo que si sin mojarse, si hubiéramos preguntado por cualquier otra empresa me hubiera dado los mismos datos: ninguno.

Pero tengo el nombre del Sr. Menganito, y ni corto ni perezoso llamo a la empresa objetivo y pregunto por el: no, no esta, ha salido pero no tardara (ergo esta tomando café) y llamo 15 minutos mas tarde desde la puerta mismo de la empresa. Menganito me coge el teléfono, y me presento, le digo que tengo interés en hablar con el y que si puedo pasar por su oficina dado que “estoy cerca”. Menganito me recibe y le suelto casi a bocajarro:

Mira, por un conocido común tengo tu nombre y por eso me he dirigido a ti, tu empresa ha publicado un anuncio de trabajo en el que tengo interés, pero dejar un trabajo por otro es siempre un salto al vacío y por eso quería preguntarte que tal empresa es.

No solo me ha contado que tal empresa es, si no que como no estaban “los jefes”, me ha enseñado las oficinas, el almacén, me ha dicho quien se encarga de la selección, su nombre y cargo, me ha comentado que actual ocupante del cargo se jubila en enero, ahh, y algo importante, estaba en un error, el ingles si es importante, los cursos internos de la empresa son en ingles.

Ahora, estoy preparado para presentarme al puesto

Próximo post: La redacción de la carta de presentación

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